La Canción de Rainbow Friends 2 nació como una collab entre Se7en Beatlab, Lynamusic (Lynita) y Chocoblox. Desde el principio el desafío era claro: lograr una canción divertida y rápida de entender, pero que al mismo tiempo estuviera bien resuelta en producción para soportar repetición, energía y un universo visual muy marcado.
La trabajé como una producción que necesitaba claridad, ritmo y personalidad. El hook tenía que entrar rápido, la estructura tenía que ser fácil de seguir y la mezcla debía dejar espacio para que todo respirara. Cuando hacés música asociada a personajes y video, no alcanza con “que suene lindo”: también tiene que funcionar narrativamente.
El resultado fue mucho más grande que una simple publicación. El video principal en YouTube pasó los 11 millones de vistas y el track se volvió viral. Para mí, esa es la parte interesante de la historia: era una canción orientada a un público infantil, pero exigía el mismo nivel de criterio en composición, edición y entrega final que cualquier otra producción seria.