Estación Silvestre, Los Dementes es uno de esos temas donde la búsqueda fue empujar la producción hacia adelante sin perder identidad. Quería que tuviera fuerza y movimiento, pero también detalles de textura y arreglo que le dieran una personalidad reconocible.
Desde la producción, el trabajo estuvo en el equilibrio: sostener el groove, acomodar la dinámica y hacer que cada capa tuviera una razón para quedarse. Cuando una canción tiene actitud, es fácil confundir volumen con impacto. Acá la idea fue que la energía se sintiera real, no inflada.
Por eso también entra en En el estudio. Resume bastante bien cómo me gusta trabajar: buscar el punto en el que una canción puede conservar algo crudo y humano, pero llegar igual con una forma terminada y con intención.